El bizcocho de miel es un clásico de la repostería catalana. Con ingredientes sencillos y un resultado espectacular, es perfecto para cualquier momento del día. Esta receta casera permite disfrutar del sabor auténtico de la miel natural, que aporta dulzura, aroma y una textura muy esponjosa. Además, es una excelente forma de consumir miel artesana, saludable y de proximidad, y de conservar la tradición de la cocina de toda la vida.
Ingredientes:
Huevos
Azúcar
Miel natural (de romero, azahar o lavanda)
Leche
Aceite de oliva suave
Harina
Levadura química
Ralladura de limón
Canela en polvo
Una pizca de sal
Elaboración paso a paso:
Precalienta el horno a temperatura media (unos 180 °C), con calor arriba y abajo.
Bate los huevos con el azúcar hasta obtener una mezcla blanquecina y espumosa.
Añade la miel, la leche y el aceite, y mezcla hasta que todo esté bien integrado.
Tamiza la harina junto con la levadura, la canela y la sal, y añádelo a la mezcla. Incorpora también la ralladura de limón.
Remueve suavemente con espátula o batidora hasta conseguir una masa fina y homogénea.
Vierte la masa en un molde engrasado o forrado con papel vegetal.
Hornea hasta que esté dorado y, al pinchar con un palillo, este salga limpio (aproximadamente 35-40 minutos).
Deja enfriar antes de desmoldar. Si lo deseas, puedes pintar la superficie con un poco más de miel para intensificar el sabor y darle brillo.
Este bizcocho de miel casero es ideal para los amantes de los dulces tradicionales y de los ingredientes naturales. Fácil, sabroso y con el toque justo de dulzura.
